El reel arriba, una página por montaje debajo
A un montador se le juzga por treinta segundos de reel, y después por el detalle: qué vídeo, para qué productora, qué papel exactamente — montaje, etalonaje, grafismo. Un enlace de Vimeo enviado por correo no dice nada de eso.
Su portada se abre con un vídeo, y cada montaje tiene su página: el reproductor reconstruido a partir del enlace de YouTube o Vimeo, el título, la productora o la agencia, su papel, el año y la descripción. Google lee el texto y los datos estructurados de cada página; el visitante lee sus créditos.
Si trabaja para agencias de fuera de su ciudad, que su web diga desde dónde trabaja y si se desplaza o monta en remoto: es lo primero que pregunta una agencia antes de llamarle.
- Una línea de créditos bajo cada vídeo: papel, productora, año
- Basta un enlace de YouTube o Vimeo, no hay nada que subir
- Tres páginas de servicio: publicidad, redes sociales, videoclips
