Que un cliente vuelva cuesta menos que encontrar uno nuevo.
El programa de fidelización de Traxo cuenta las visitas, detecta cuándo se alcanza cada nivel y envía las recompensas solo. Sus clientes no tienen que sacar ninguna tarjeta ni instalar ninguna app, y usted no tiene nada que mantener al día.
4 min de lecturaFidelización 100 % automáticaSus clientes no instalan nada
En resumen
Cada visita se cuenta al reservar, los niveles se activan solos, la recompensa le llega al cliente en el momento justo, y a los que empiezan a alejarse se les recupera antes de que se vayan a otro sitio. Ni tarjetas, ni sellos, ni nada que apuntar: cobra más a menudo a los mismos clientes.
Las cifras
5 a 7 veces
más cuesta captar un cliente nuevo que conservar uno, según la cifra de Harvard Business Review que recoge Cepyme.
multa mínima por una infracción grave de la LSSI, entre ellas el envío insistente de mensajes comerciales a un mismo destinatario sin cumplir el artículo 21; el máximo es de 150.000 €.
No existe en papel, y ahí está la gracia. El contador va asociado al número de teléfono del cliente desde su primera reserva: nada que imprimir, nada que sellar, nada que buscar en el fondo de la cartera.
El cliente no tiene que registrarse ni descargar ninguna app. Reserva como siempre y ya forma parte del programa sin haberlo pedido.
Las guías sobre programas de fidelización distinguen varias mecánicas: puntos por euro gastado, tarjeta de sellos, cashback y niveles. La tarjeta de sellos, la cartulina que se marca en cada visita, tiene un punto débil que cualquiera conoce: se queda en casa, se pierde o acaba entre otras diez en la cartera. Aquí la mecánica es la de los niveles, contados por visitas o por importe, y el contador va ligado al teléfono del cliente: no hay nada que olvidar. Va incluido en el plan Pro, a 100 € sin IVA al mes (80 € con pago anual), sin coste por cliente.
Sin tarjeta y sin cuenta que crear
Sus clientes de siempre conservan las visitas que ya hicieron
Funciona igual en el mostrador que online
02
Cada visita se cuenta sola
El cliente viene a su cita: el contador sube. No marca nada, no abre nada. Un cliente que ha pagado y ha venido es un cliente que ha ganado un punto, al momento.
Usted elige qué se cuenta: el número de visitas, el importe gastado o las dos cosas. Un servicio que no debe contar se excluye marcando una casilla.
Fidelización · Sra. NavarroClienta desde marzo de 2024
Sra. Navarro — Paterna
4 visitas de 5 · 940 € gastados · a 1 visita del siguiente nivel
En la 5.ª visita: −20 % automático.
12 sept. · 4.ª visita+1 punto · 140 €
3 may. · 3.ª visita+1 punto · 190 €
18 mar. · 2.ª visita+1 punto · 210 €
03
La recompensa llega sin que nadie la pida
Nivel alcanzado: el cliente recibe un mensaje con lo que ha ganado y un enlace para volver a reservar. El descuento ya está aplicado cuando reserva — nada que teclear, nada que enseñar en el local.
Usted decide la recompensa: un descuento, un servicio gratis, una hora prioritaria, un detalle de la casa. Usted pone el límite, y Traxo nunca lo supera.
Error habitual
Recompensar demasiado tarde. Un descuento en la 10.ª visita no le interesa a nadie: el primer nivel tiene que llegar en la 2.ª o 3.ª visita, cuando el cliente todavía duda entre usted y la competencia de al lado.
04
El cliente siempre sabe cuánto le falta
«Una visita más y tienes un −20 %»: esa frase, metida en la confirmación de la cita, es la que hace volver. Se calcula para cada cliente, sin que usted tenga que escribirla.
Los mensajes mantienen su tono y puede cambiarlos. Un cliente puede pedir no recibir más con un clic, y se le quita de los envíos al momento.
En España, la regla la fija el artículo 21 de la LSSI: un mensaje comercial por correo electrónico u otro medio electrónico equivalente, como el SMS, necesita el consentimiento previo del destinatario, salvo que ya sea cliente suyo, que sus datos se obtuvieran de forma lícita y que el mensaje hable de servicios similares a los que ya contrató. Aun así, cada envío debe permitirle oponerse de forma sencilla y gratuita. Cada mensaje del programa lleva esa opción, y quien la usa sale de los envíos al momento.
Ejemplo concreto · peluquería
Un nivel cada tres visitas y un tratamiento gratis como premio. Las clientas vuelven cada seis semanas en vez de cada diez, y los sillones se llenan sin una sola campaña de publicidad.
«En todo caso, el prestador deberá ofrecer al destinatario la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y gratuito, tanto en el momento de recogida de los datos como en cada una de las comunicaciones comerciales que le dirija.»
Un cliente que venía cada dos meses y al que no ve desde hace cuatro: Traxo lo detecta y le envía un motivo para volver antes de que encuentre a otro.
Es el trabajo que nadie hace por la noche, y es el que llena una agenda floja. Puede aprobar cada envío si prefiere llevar usted el control.
06
Ve lo que le aporta la fidelización
Cuántos clientes vuelven, cada cuánto y cuánto ha facturado de más desde el primer nivel: un descuento solo tiene sentido si trae más de lo que cuesta, y lo ve negro sobre blanco.
Si un nivel no hace volver a nadie, lo cambia en treinta segundos. Usted decide lo generoso que es el programa, sin pelearse con tablas.
Casi todos los artículos sobre fidelización empiezan por el mismo argumento: conservar un cliente cuesta menos que captar uno nuevo. En su negocio se comprueba con dos números: cada cuántas semanas vuelve un cliente que ya tiene un nivel frente a uno que no, y cuánto le han costado las recompensas. Si la diferencia no paga el descuento, el nivel se cambia.
Su fidelización este messe actualiza sola
Clientes que han vuelto gracias a un nivel14 de 52
Descuentos aplicados210 € sobre 1.840 € cobrados
Clientes por recuperar6 · mensaje listo para enviar
Lo que Traxo no hace
Traxo no hace tarjetas de fidelización de plástico ni apps que descargar, no ofrece puntos canjeables en otras tiendas y no envía campañas masivas a listas compradas: escribe a sus clientes, sobre sus visitas a su negocio.
Preguntas frecuentes
No, nada. Ni app, ni cuenta, ni tarjeta que guardar. El contador va asociado a su número de teléfono desde la primera reserva: reciben su recompensa por correo, y ya está.
No. Usted decide la recompensa y su límite: puede ser un servicio gratis, una hora prioritaria o un detalle de la casa en vez de un descuento. La idea es que vuelvan más a menudo, no vender más barato.
Empiezan con su historial, no desde cero. Las visitas ya registradas se recuperan, y puede sumar puntos manualmente a los clientes antiguos para que no se sientan de menos.
Sí. Los mensajes se escriben con su tono y puede cambiarlos, puede pedir aprobar cada envío, y un cliente que no quiere recibir nada más se quita al momento.
Unos veinte minutos con usted: elegimos qué se cuenta, en qué visita llega el primer nivel y qué gana el cliente. Después, el programa funciona sin usted.
Sí, a quienes ya son clientes suyos y sobre servicios similares a los que ya contrataron, siempre que cada mensaje les permita darse de baja de forma sencilla y gratuita (artículo 21.2 de la LSSI). Para escribir a alguien que nunca le ha comprado nada, necesita antes su consentimiento. El programa solo escribe a sus clientes.
Configuramos con usted los niveles y la recompensa: veinte minutos, una vez y para siempre.